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Casas palacio en ciudades monumentales

Las casas y palacios construidos en Andalucía entre los siglos XV y XIX, constituyen una tipología que combina elementos arquitectónicos árabes, como el patio, los jardines y los alicatados mudéjares, con elementos clásicos del Renacimiento italiano, creando una singular fusión de estilos arquitectónicos.

La construcción  de las casas palaciegas en Andalucía se basó en la sabiduría de la arquitectura y de la tradición popular. Estudiadas para defenderse del calor, se construyen con sólidos muros de ladrillo, paredes encaladas de blanco, suelos de mármol y barro, zócalos de azulejería, patios y jardines, fuentes con circulación de agua, etc. Todo ello es herencia de las civilizaciones griega, romana y árabe.
 

Las casas palacio tienen superficies muy diferentes según la importancia de las mismas. Podemos encontrarlas desde 300 M2 construidos (además de los patios y jardines), hasta los 3.000 M2.

Estos edificios cuentan con uno o varios patios, con arquería sobre columnas de mármol, con galería alrededor del mismo, techumbres de madera, suelos de mármol, jardines, azulejos decorados, etc. El zaguán, o casapuerta, dando acceso al patio, pero cerrándolo mediante una cancela, permite la visión del patio principal desde la calle, con su fuente en el centro. Alrededor del patio, una galería distribuye el acceso a las distintas estancias.

Estas edificaciones palaciegas construidas por la nobleza, las podemos encontrar en ciudades como Carmona, Ecija, Osuna, Estepa, Marchena, Jerez de la Frontera, Arcos de la Frontera, etc. El grado de conservación de estas ciudades las convierte en verdaderos museos vivos, pero dotados al mismo tiempo de los servicios propios de ciudades modernas (hospitales, infraestructuras de comunicación, campos de golf, oferta cultural, etc.). Tradición y modernidad conviven hoy en armonía en estas poblaciones con una dimensión media (10.000-20.000 habitantes) y buenas comunicaciones con Sevilla (todas ellas comunicadas por autovía, autopista y tren con Sevilla, entre 38 y 100 Km.), lo que unido al sosiego que en ellas se vive, el sol y la gastronomía hace que sean lugares con una gran calidad de vida.